
Aunque en Europa eso de comprar ropa en tiendas de segunda mano es algo muy habitual, esta práctica es relativamente nueva en España y aún hay gente que la mira con recelo. Recuerdo a mi madre comprar en rastros, buscar algo diferente que le diera “ese toque” que le faltaba. La cara de asco de los que le preguntaban admirados por la prenda en cuestión en cuanto se enteraban de su origen me sigue haciendo gracia.
Hoy en día, las tiendas de segunda mano afloran en cada ciudad del país atrayendo a un público que busca, básicamente, lo mismo que mi madre hace 30 años. Prendas distintas, seleccionadas y, por supuesto, en buen estado. Pero ¿es posible encontrar moda de tendencia en estos lugares? La moda, como todos sabemos, es cíclica y la respuesta es un “SÍ” rotundo. No se me ocurre lugar mejor.

Esos tesoros vintage están perfectamente colocados, esperando ser la pieza estrella de tu próximo outfit tras el flechazo inicial, una vez superada la barrera del “no sé yo…”.
A pesar de que estas tiendas cuidan mucho lo que venden y seleccionan lo más cool en un ambiente de lo más atractivo y chic, mis favoritos siguen siendo los rastros de toda la vida esos donde encuentras muebles, libros y objetos tan curiosos como las prendas ¿por qué?
- Estos establecimientos son tiendas solidarias de ayuda a distintas causas (Centro Reto, La Sal de la Tierra…) por lo que además de ayudar al medioambiente reutilizando moda, colaboras con distintas causas sociales.
- El precio es muy inferior, si bien el tipo de prendas, en su mayoría, no tienen nada que ver con lo que encuentras en tiendas de segunda mano donde priman aspectos como la calidad o las marcas concretas. Aquí no hay filtro, tú debes encargarte de comprobar el estado de la prenda antes de adquirirla, algo que no te llevará mucho tiempo.
- La “búsqueda del tesoro” es mi parte favorita. No voy buscando nada, solo buceo en el revoltijo de prendas amontonadas a la caza de algo que me llame la atención y, sí, siempre encuentro algo.
Es cierto que, si no estás acostumbrada, puede dar algo de reparo entrar porque el desorden y el polvo cubren, muchas veces, los objetos que se apilan en la entrada pero doy fe de que vale la pena.

¿Pero qué puedes encontrar en un rastro?

He dicho antes que me parecen el sitio perfecto para cazar tendencias. Normalmente, procuro mantenerme informada de los must de la temporada y me hago una lista mental de posibles antes de ir. No es que busque algo concreto, pero teniendo en cuenta los colores o la forma de la prenda siempre doy con algo que encaja. No todo, por supuesto pero sí buena parte, solo hace falta un poco de paciencia.
¿Y el precio?

Como mencionaba, suelen ser más baratos que las tiendas vintage. No es que haya un precio fijo pero suele coincidir en todos los rastros a los que he ido. Camiseta, jerseys y faldas 1€, pantalones 2€, vestidos 3€, abrigos 7€… esto es un precio orientativo, pero son más o menos los precios que me encuentro en Vigo. En París di con el concepto del “todo a un euro” pero no lo he visto por aquí, por desgracia.
Estas son algunas de mis compras. He de decir que gran parte de mi armario procede de allí. Incluso el abrigo que llevé en mi boda.

El universo de la moda de segunda mano espera ansioso para complementar tu vestidor, ¿le abrimos la puerta?


